Hoy dije que no a un trabajo, y se me bajo un camello de la espalda.
Hace unos 4 años, habría dicho que SÍ, sin pensarlo 2 veces, de hecho dije sí y luego me retracte.
No hablo desde el remordimiento, porque aprendí mucho de cada vez que dije sí, de hecho muchas cosas que utilizo hoy (en mi trabajo por lo menos) las aprendí de un compromiso ineludible del que me tocó aprender a la fuerza impulsada por la responsabilidad adquirida.
Sin embargo el sí era como si fuese la única posibilidad.
Pero también me llevo a preguntarme si lo habría hecho con algo más cercano, como mi familia o mis amigos; con el trabajo siempre tengo una justificación racional y desglosable. Con mi familia y mis amigos es solo NO, NO QUIERO.
Que significa NO QUIERO. ¿Significa que importa primero lo que yo quiero y dejo de considerar al otro? o ¿significa que soy mala leche? o ¿que no me importa cómo se siente el otro?. NO
NO, es NO, sin más. Así como SÍ es, SÍ. No hay mensajes ocultos, es el 50% de las probabilidades.
Ponerme por delante, velar por lo que quiero, puede ser la mejor medida de crecimiento. Pero decir NO, sin justificación, esa es una medida de éxito (hablo por mi).
Decir no me abrió las puertas de mi tiempo, de mi espacio, de mi interior (eso sonó como Hellraiser).
Me abrió una cantidad de posibilidades que no había visto. Decir siempre SÍ también cancela un montón de opciones, siempre que hay un decisión se hace una renuncia, pues ahora estoy viendo las cartas de la otra cara.
Hoy por ejemplo, significó cancelar una reunión que me atormentaba, se abrió un espacio en mi agenda y termine un trabajo pendiente, pude cocinar en la noche sin pensar como carajos haría lo que había prometido hacer, jugué Rummy-Q con Dani y me acosté sin tener pesadillas con ese cliente.
Pero, y qué pasa con el SÍ A TODO, VIVIR EL PRESENTE, APROVECHAR EL MOMENTO.
No pasa nada, es que somos muy radicales jajajajajajajajajaja. Es todo o nada, blanco o negro.
Vivir el presente no tiene nada que ver con renunciar a nuestra autonomía.
Aun me cuesta, pero ahora que he visto el otro lado del río, seguro me acordare que el 50-50 es un posibilidad real.
